REIKI INFANTIL

REIKI INFANTIL

 Los niños son canales puros de sanación, haciendo que la energía del Reiki fluya hacia ellos de forma totalmente natural, espontánea, luminosa, sin las limitaciones.

 Las Iniciaciones les aportan seguridad, arraigo, alegría. La práctica del Reiki, tanto para ellos como para otros, los va a ayudar a adquirir la conciencia necesaria para no tener que aprender basándose exclusivamente en errores.

 Así mismo, sus sistemas se equilibran, además sus estudios, la memoria, la voluntad. La alegría para jugar, para llevarse mejor con sus amigos, para entender de manera intuitiva lo que los rodea. Con mucha frecuencia los niños reikistas dicen que se duermen con mayor facilidad y gozan de un mejor sueño con Reiki, lo que ayuda en momentos de nerviosismo. Por ejemplo: en el colegio, o de miedo, así como también cuando aparece un dolor repentino.

 

Un niño aprende jugando, experimentando… y para enseñarle lo que es Reiki adaptamos las actividades a su ritmo y lenguaje, compartimos la experiencia con ellos y la disfrutan a tope.

 

Se le enseña al niño que el Reiki es Amor, es algo muy especial… parecido a la “magia”… que no se ve, como el sol, que da calor; como el viento, que sopla; no lo vemos, pero lo sentimos y se da a través de nuestras manos.